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Thailandia esencial


Sus atractivos son innumerables: exquisita gastronomía, pintorescos mercados flotantes, atractiva artesanía, exóticas tribus como las mujeres jirafas, ruinas ancestrales, elegantes templos y palacios y playas tropicales en medio de una lujuriante vegetación.

Thailandia se encuentra en el corazón de Indochina (la más oriental de las tres grandes penínsulas meridionales de Asia) y tiene fronteras al oeste y al norte con Myanmar (antigua Birmania), al noreste con Laos, al este con Camboya y al sur con Malasia.

Como en la mayoría de los países orientales, los thai se caracterizan por su hospitalidad, por su tolerancia y por su buen humor. En general, poseen una educación modesta y amable y su base cultural es evidente en casi la totalidad de las facetas de la vida cotidiana.

Los thai establecieron pequeños principados entre los mon, khmer y otros antiguos pobladores, por lo que las expresiones artísticas, propiamente tailandesas, son producto de estos encuentros. El arte interpreta también las tradiciones de China e India, aunque mantiene vivos hoy en día sus rasgos diferenciales. La cultura se relaciona íntimamente con la religión, de ahí que el budismo haya servido de inspiración desde sus inicios. La música tradicional de la parte central de Thailandia ofrece un rico abanico de melodías y tempos. La orquesta clásica utiliza instrumentos propios, como el pii, de viento, el phin, similar a una guitarra, el ranaat ek, de percusión y parecido al xilófono, y la khlui, una flauta de madera. Uno de los más llamativos es el khawng wong yai, una serie de gongs de diferentes tonalidades dispuestos en semicírculo.

La arquitectura tailandesa sentó sus cimientos estéticos a partir del siglo XIV y los ha venido consolidando hasta hoy en deslumbrantes obras capaces de combinar la sobriedad con el virtuosismo, desde sus monasterios hasta sus palacios y obras civiles. La arquitectura se considera la más elevada expresión del arte y crea y adapta estructuras donde la gente come, trabaja, reza y duerme.

Durante todo el año Thailandia es una fiesta. Con los festivales y espectáculos que se suceden en un gran número por todo el país descubrirá otro de los rasgos que caracterizan al pueblo tailandés. La fecha de estos eventos varía de un año a otro, ya que se rigen por el calendario lunar.

Hablemos de Bangkok, esta fascinante urbe situada a orillas del río Chao Phraya, en el corazón de la península de Indochina. Se levanta en una milenaria encrucijada de rutas comerciales e intercambios culturales entre Oriente y Occidente y ha asumido en las últimas décadas un frenético impulso hacia la modernidad más vanguardista. Es exótica, tentadora y probablemente no exista otra ciudad en el sudeste asiático que provoque sentimientos tan enfrentados.

Visitas recomendadas: El templo del Buda Esmeralda destaca por sus doradas chedis, pilastras con mosaicos y ricos frontones de mármol. La capilla real, ligeramente elevada sobre una terraza de mármol, está rodeada de tallas de elefantes y bailarinas. En su interior, se erige una estatua de Buda de 65 centímetros de alto protegida por una urna de vidrio. En realidad, está tallada en jade, pero su color ha hecho que parezca esmeralda. Fue construido en 1782 como residencia de la familia real. Rodeado por las murallas, acoge edificaciones de estilo thai y algunas de estilo renacentista o victoriano. Salvo alguna antesala, el Gran Palacio permanece cerrado al público y hoy en día sólo es utilizado por el rey para ciertas ocasiones ceremoniales, como la coronación. Es el templo más antiguo de Bangkok y el más grande de Tailandia. Posee la colección de imágenes más numerosa del país (las galerías que unen las cuatro capillas exponen 394 figuras de Buda) y en su parte norte se erige un Buda reclinado de 46 metros de largo y 15 metros de alto. El lugar data del siglo XIII y tiene su mejor atracción en la colosal estatua en oro macizo de un Buda sentado. Esta escultura pesa casi seis toneladas y mide tres metros de alto. Es un ejemplo perfecto del elegante estilo sukhothai y muestra los rasgos típicos de la época en que esta ciudad era la capital de Tailandia.

Una excursión recomendable es cruzar el Chao Phraya en ferry para visitar el Wat Arun o templo de la Aurora. Erigido en lo que fuera el Palacio Real cuando la capital estaba en Thonburi, este majestuoso edificio está decorado con azulejos de cerámica y piezas de porcelana china procedentes de viejas vasijas y juegos de té. Destaca por su gran torre central de 82 metros de altura, la más alta de Tailandia.

Playas de Thailandia

A la isla de Koh Samui se la conoce por ser el lugar del romance tropical, donde ver a los monos jugando o asistir a las peleas de búfalos, son algunas de sus mayores diversiones. Aunque no hay nada como sentarse en una roca en la playa y disfrutar de los peces tropicales nadando. Mide más de 247 kilómetros cuadrados, un tamaño considerable teniendo en cuenta la zona.

Esta bella isla, plagada de cocoteros y blancas playas, está habitada por gentes con cultura propia, gente que se reconoce así misma como la familia Samui. Es la isla más grande del grupo conocido como Muu Ko, que incluye ochenta islas más pequeñas. No es éste un lugar para ver grandes templos o esplendorosos palacios, sino para contemplar las auténticas casitas de madera, los pequeños templos perdidos entre la naturaleza y las estatuillas que constituyen la vida religiosa de la isla.

Samui es un lugar único, pues no tiene el ajetreo turístico de Thailandia y hace poco tiempo que fue descubierto por los occidentales. La mejor época para visitarlo es entre febrero y junio, cuando el clima se mantiene templado y seco, sin lluvias. A partir de 1970, se convirtió en un centro turístico, pero sigue manteniendo la armonía con la naturaleza. Esta región se caracteriza por la gran concentración de formaciones cársticas que posee. Toda la costa está perfilada por promontorios de roca caliza que forman increíbles acantilados de una gran belleza paisajística.

La localidad de Krabi compite en belleza paisajística con Phuket, pero tiene la ventaja sobre ésta de contar con playas mucho menos pobladas. La playa de más fácil acceso desde Krabi es la de Hatuang Nang.

Otro interesante arenal es el de Nopparat Thara, que está incluido dentro del Parque Nacional de las Islas Phi Phi y donde se pueden admirar bellos ejemplares de casuarina. Además, la costa de Krabi cuenta con aguas cristalinas y arrecifes de coral que invitan a la práctica del submarinismo y muchos otros deportes acuáticos. Las islas Phi Phi se ubican a 43 kilómetros de distancia de Krabi. La isla más grande y desarrollada es la de Phi Phi Don, donde encontrará preciosas playas. La isla Phi Phi Lee es la más pequeña, pero cuenta con impresionantes acantilados. Además, existen numerosas cuevas y calas vírgenes. El mayor atractivo monumental de la ciudad es el Wat Kaew. Los alrededores de la localidad también guardan alguna que otra sorpresa, como las extensas plantaciones de palmeras que segregan un preciado aceite que se utiliza para cocinar.

La isla de Phuket es popularmente conocida como la perla del sur y no es para menos, pues es un lugar paradisíaco plagado de anchas bahías, penínsulas rocosas y acantilados cubiertos de vegetación tropical. La isla está unida a la península por el puente Sarasin y se localiza en el mar de Andamán. Su clima subtropical facilita el desarrollo de una exuberante vegetación que cubre la mayor parte de su territorio. El paisaje está formado por hermosas playas de aguas cristalinas, arrecifes de piedra caliza y campos cultivados de cacao, piña, coco, caucho y arroz. Las playas más turísticas se sitúan al sur y suroeste de la isla, aunque las más vírgenes se encuentran al norte. Las más importantes son la playa de Patong, una de las más grandes, la de Rawai, por ofrecer los mejores lugares para las inmersiones, y la playa de Nai Harn.

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